martes, 29 de enero de 2013

Después de todo sigo aquí.

Hace cuarenta y ocho horas, doce minutos y ocho segundos, que espero que me llames.
Parece ser que confié demasiado en ti, y me decepcionaste como otra personas cualquiera, ¿verdad?
¡Pues paso! Tú no sabes lo que es sentirte como una mierda, que tú ''supuesta'' mejor amiga ni te mire a la cara, solo por un error tonto que comete cualquiera. He soportado mucho dolor, muchísimo, he sobrevivido a muchas héridas, no me he rendido en ningún momento, pero, ya he era hora de poder decir:''¡no!'' Confiar demasiado en las personas no es malo, ni bueno, pero darle tantas oportunidades y que al cabo del tiempo te decepcione, no, no mola. Mi madre me tiene ya avisada, que tarde o temprano me tendré que rendir, que no siempre seré fuerte, que en la vida vendrán días oscuros muy oscuros, y que ni si quiera con ayuda de tu mejor amiga podrás estar bien.
Hoy en día, solo puedo confiar en pocas personas, algunas son mis amigas, pero, no llegan a mucho más, otras son mis hermanas. Pero solamente un único muchacho es mi mejor amigo.
Y yo por muchas batallas perdidas, sigo aquí, porque después de cada oportunidad, nos llamamos tontos, después de cada sonrisa nos llamamos tontos, después de cada decepción seguimos siendo tontos.
Habré llegado a un punto que no puedo más que me duele, sí, me duele que me decepcionen, que me mientan, que lloren.
Si os soy sincera, las verdaderas amistades para mí, son aquellas que sí os conocéis de toda la vida, bien, y sí os conocéis hace un par de años, esa amistad, por muchos roces que tengan, por muchos problemas, por mucho que nos duela, esa amistad, va ha valer la pena.
Hoy en día mi mejor amiga es la música, después de tantas canciones escuchadas, solo hay un grupo, que me comprende, que me entiende, que me encanta. La música, es la mejor droga que ha podido existir.
Después de confiar en tantas personas, decidí aprender a confiar en mí misma.
Hace tiempo que aprendí a confiar, pero, de tal manera, que mejor confiar en mí misma.
Pues que las personas nos van a decepcionar muchas veces, aunque le queramos, seguirán comentiendo errores, porque así son las personas, porque así nos han creado, porque así somos.
No tenemos remedio, somos como somos, algunos idiotas, otros inteligente, algunos bajos, otros altos.
Cada uno con nuestros defectos y virtudes, cada uno con su manera de ser. Y que tal vez me equivoque, pero prefiero que todos seamos imperfectos.