miércoles, 23 de abril de 2014

Te echo de menos, o de más.

Te echo de menos, o eso quiero pensar, o no sé, nunca me había imaginado que echar de menos a alguien sería así, tan duro supongo. Te hacían especial todos esos pequeños detalles, esos de cuando no te hablaba, y me hablabas tú, o esos "Buenos días Nereita" tan tuyos, tan especiales, o esos "cariño" que solo me solías decir tú. Simplemente eres tú, en sí, todo te hacía especial, tres meses hablando no lo dice cualquiera, y eso de verte de vez en cuando, de tenerte a milímetros de mi boca, de decirme "para que tengas un buen recuerdo", todo, incluso, tus enfados, tus subidas, tus bajadas, tus rayadas, tus abrazos, tus acaricias, tus besos...
Y es que eso de echarte de menos, nunca fue lo mío, cada día que pasa, todo me recuerda cada vez más a ti, y es que tal vez, seamos parecidos, y rocemos más de vez en cuando, pero siempre demostramos nuestra parte, esa parte cariñosa, mimosa. Y, perderte, ni en mis sueños me lo he imaginado, tenerte, es uno de mis sueños. Pero, vuelve no te alejes más, sabes que te necesito para sobrevivir cada día, sabes que para mí, no has sido uno más, has sido el mejor, puede que siempre te compare, y no te guste, a nadie le guste que le comparen, pero, siempre lo hago para ver como actúas, y para ver las "consecuencias" que trae todo esto. Tú en tus dieciocho, yo en mis catorce, tú para un rato, yo a ratos. Que normalmente no te digo lo mucho que te quiero, pero te quiero, y a veces me cuesta trabajo reconocerlo e decírtelo, no sé, si es por ti o por mi, o por el royo de siempre de perderte. En serio, no sabes lo que me consume estar así, y que no pueda estar cerca tuya, y que no pueda comerte a besos, y que no... y que no pueda valorarte, quererte, sentirte, como nunca lo había hecho. 
Te echo de menos, o de más, pero vuelve, porque solo tú me llenas o me vacías. 
Sabes que normalmente no te lo digo pero, 
                                   Te quiero, y es poco.
"Aquí, ahora y siempre."

lunes, 7 de abril de 2014

Lunes siete.

Todo sería mejor si me diese cuenta de las cosas antes de tiempo, si todo o la mayoría de las cosas me diesen igual, o incluso mejor, no haberte conocido durante tan poco tiempo, porque después de todo, no es que seáis todos igual, ni pollas ni vergas, sino que demostráis ser como los demás, o queréis pareceros todos, poca personalidad, supongo. Y es que si todos valorásemos lo que tenemos cuando lo tenemos, todo sería demasiado perfecto, ¿no? Pero hasta que no perdemos a una persona, no empezamos a valorarla, y después piensas en que has echo mal, y por qué hicestes eso, o aquello. Somos personas, nos equivocamos, aprendemos de los supuestos errores, pero siempre caemos en la misma piedra, siempre nos tropezamos con la misma, e incluso, hasta tropezamos dos, tres, cuatro y cinco veces, no nos damos cuenta, de que quien merece la pena tenerle, es quien estará en todos los tropezones, es quien estará en las buenas y en las malas, es quien te apoyará en todo, siempre valoraremos más a alguien que esté a tu lado a veces, y que en ratos o segundos se convierta en alguien para ti, pero ese alguien, no estará siempre, y lo sabéis. Terminamos algún que otro albúm roto, algunos quedaron en el olvido, otros, los tienes ahí siempre, viviendo foto tras foto con toda esa gente que estuvo ahí. Incluso, me dí cuenta, que las verdaderas amistades son, las que sonríen cuando se mueren por dentro, las que no tienen ni fuerzas para estar bien y te animan a ti, que no te mereces ni la mitad de lo que hacen, pero siguen en pie, y siguen aguantándote, incluso cuando hablabas llorando, que te faltaba oxígeno, y ellos te lo daban.
Tampoco odio admitir, que gritaban mucho, y que, sin querer, llamaban la atención, pero esas personas, incluso en tus golpes bajos, incluso cuando te caías y no querías levantarte estaban ahí. 
Algunos se fueron, otros se quedaron, algunos vienen de buenos, otros de malos. Y puede que me equivoque de personas, de tíos más bien, pero sé que si hoy estoy aquí, y mañana no sale el sol, no te preocupes, dale tiempo al tiempo ya saldrá más de vez en cuando, porque ser sincera aquí, no vale, tienes que ser dura con todos, o esos todos acabaran contigo, no se si me seguís. Y no me doy cuenta de que hago malo, solo sé que cuando hago mal algo, intento rectificarlo, pero ¿sabéis qué? Que con la cabeza bien alta, nadie pasará vergüenza. 
Y venía a hablar sobre amor, sentimientos ect, y he acabado hablando sobre amistad, no sé cómo ni por qué, pero he acabado así.
Y este lunes siete, lo comienzo como otro lunes más, preguntándome si volverás o te irás, preguntándome si regresarás. Tal vez no tuve que decirte hasta mañana, sino hasta siempre. 
"No sé si te he perdido o me he perdido yo."