lunes, 7 de abril de 2014

Lunes siete.

Todo sería mejor si me diese cuenta de las cosas antes de tiempo, si todo o la mayoría de las cosas me diesen igual, o incluso mejor, no haberte conocido durante tan poco tiempo, porque después de todo, no es que seáis todos igual, ni pollas ni vergas, sino que demostráis ser como los demás, o queréis pareceros todos, poca personalidad, supongo. Y es que si todos valorásemos lo que tenemos cuando lo tenemos, todo sería demasiado perfecto, ¿no? Pero hasta que no perdemos a una persona, no empezamos a valorarla, y después piensas en que has echo mal, y por qué hicestes eso, o aquello. Somos personas, nos equivocamos, aprendemos de los supuestos errores, pero siempre caemos en la misma piedra, siempre nos tropezamos con la misma, e incluso, hasta tropezamos dos, tres, cuatro y cinco veces, no nos damos cuenta, de que quien merece la pena tenerle, es quien estará en todos los tropezones, es quien estará en las buenas y en las malas, es quien te apoyará en todo, siempre valoraremos más a alguien que esté a tu lado a veces, y que en ratos o segundos se convierta en alguien para ti, pero ese alguien, no estará siempre, y lo sabéis. Terminamos algún que otro albúm roto, algunos quedaron en el olvido, otros, los tienes ahí siempre, viviendo foto tras foto con toda esa gente que estuvo ahí. Incluso, me dí cuenta, que las verdaderas amistades son, las que sonríen cuando se mueren por dentro, las que no tienen ni fuerzas para estar bien y te animan a ti, que no te mereces ni la mitad de lo que hacen, pero siguen en pie, y siguen aguantándote, incluso cuando hablabas llorando, que te faltaba oxígeno, y ellos te lo daban.
Tampoco odio admitir, que gritaban mucho, y que, sin querer, llamaban la atención, pero esas personas, incluso en tus golpes bajos, incluso cuando te caías y no querías levantarte estaban ahí. 
Algunos se fueron, otros se quedaron, algunos vienen de buenos, otros de malos. Y puede que me equivoque de personas, de tíos más bien, pero sé que si hoy estoy aquí, y mañana no sale el sol, no te preocupes, dale tiempo al tiempo ya saldrá más de vez en cuando, porque ser sincera aquí, no vale, tienes que ser dura con todos, o esos todos acabaran contigo, no se si me seguís. Y no me doy cuenta de que hago malo, solo sé que cuando hago mal algo, intento rectificarlo, pero ¿sabéis qué? Que con la cabeza bien alta, nadie pasará vergüenza. 
Y venía a hablar sobre amor, sentimientos ect, y he acabado hablando sobre amistad, no sé cómo ni por qué, pero he acabado así.
Y este lunes siete, lo comienzo como otro lunes más, preguntándome si volverás o te irás, preguntándome si regresarás. Tal vez no tuve que decirte hasta mañana, sino hasta siempre. 
"No sé si te he perdido o me he perdido yo." 

No hay comentarios:

Publicar un comentario