lunes, 28 de julio de 2014

Mi supuesta despedida.

He pensado hacer mi carta de funeral, no es que me vaya a morir ni nada por el estilo pero me apetece escribir algo diferente, además mi inspiración ha sido por el libro de "Bajo la misma estrella" me resulta interesante supongo. Venga, empecemos me siento hoy libre, animada, diferente.
Queridos amigos vivos:
Os escribo esta carta (o testamento o como queráis) para deciros que sois una pura basura,sois unos locos perdidos, y unos creídos, diría que os debo una vida pero joder, ahora muerta me debéis la vida vosotros. 
He estado pensando lo que echaría de menos como levantarme por las mañanas y tomarme un nesquik, o como salir a la calle en pijama, si la gente se riese de mí me daría totalmente igual, soy libre bueno, en lo que cabe con unos padres tan locos. He decidido echar de menos estudiar, y también acostarme tarde hablando con algún tío embustero, no sé, echaría de menos bailar, la comida basura, mi cama, la cama de mis padres, que no falten los helados y mis amigos porque supongo que después de todo, son mi segunda familia y joder, ¿qué haría yo sin ellos? 
Tampoco es que valore lo mucho que tengo y lo mucho que me quieren algunas personas, pero soy así, y a veces me gustaría darme cuenta de lo que tengo o dejo de tener. Me gusta mi forma de ser, sí, me gusta ver todo tal que así. Tener una segunda familia conlleva tener otra vez hermanos y hermanas, tíos, y primos claro está, pero no tengo ni tíos ni primos ni nuevos subnormales simplemente, tengo hermanos y hermanas algunos más que otros pero se supone que somos una familia. 
Y de nuevo vuelvo a decir qué echaría de menos... ah sí, mis perros, mis padres dicen que son mis hermanos, yo digo que son mis hijos... porque daría la vida por ellos. Echaría de menos ver las estrellas tumbada en algún asqueroso sitio, y ver lo estúpidos que pueden llegar a ser algunas personas. Que repelente soy, pero llamadme creída, me encanto. Las personas que me conocen sabrán que estoy sumamente de coña, pero bueno, creo que es mejor decirlo para los torpes, digo.
Desde donde quiera que esté me reiría de vosotros, ya me conocéis, me río por todo y creo que lo mejor de todo que después de a ver vivido tan poco o mucho mi humor seguiría siendo el mismo, las cosas buenas que no cambien nunca, ¿no? 
Es de locos sino dijera que a las personas que más echaría de menos sería a mis padres sin duda alguna, a mi hermana y sobretodo a mi tía. Y vale que estuviese loca, y que mezclase el pasado con el futuro, y que me riese con todo, pero esta loca os echaría de menos.
Siempre dije que la vida por los míos hasta el último día, y así fue, ¿no? Flipante, ya no veo sentido a esta carta, al final acabaré hablando sobre perros, gatos, ordenadores y otras cosas por las que perder la cabeza, al fin y al cabo los gatos son bonitos sí, yo lo veo. 
Bueno he decidido despedirme con un:
Que os den a todos los que se han ido y no han vuelto, a los falsos y a las personas que más me hicieron daño. Mientras, que os den a todos mis amigos, hermanos, perros, gatos y ordenadores, que os den felicidad. 
Postdata. No hace falta deciros que os echaré de menos, y que os quiero. Que si me olvidáis que sea de corazón.
Postdata2. Sois todos unos tantos de cabrones, nunca lo olvidéis. 

viernes, 11 de julio de 2014

Por qué poner títulos a los sentimientos.

Escuchar música clásica para poder escribirte, para decirte de vez en cuando que todo lo que he echo, o he dejado de hacer era por mí, porque después de ser un mar de tormentas, viene el sol... viene la soledad.
Decidí poder escribirte y no decirte que te quiero, ni decirte que sin ti yo no, te escribo a ti, porque sé que no aguantaremos mucho tiempo el uno sin el otro, porque son meses, años, incluso siglos de eternidad a tu lado. Llamame ilusa o enamoradiza, pero te puedo decir que me enganché a  ti. Ni que fueras una droga, podrías serlo tal vez. No quise despedirme, odio las putas despedidas, odio decir un adiós porque me duele que te hayas ido, que nos separemos sin más, sin decir quien quiere más a quien, (está claro que yo eh). Siempre me habían sobrado motivos para volver a tu lado, para recordarte que estoy aquí, que siempre volvería. Bueno, hasta hace un rato, que de nuevo discutí con mis amigas por ti, porque dicen que estoy perdiendo la cabeza por ti, que últimamente soy un mar de lágrimas, y siempre quiero estar sola, fumar sola, pasear sola, ver todo sola. Nunca imaginé que no tenerte; sería perderme... y que claro, siempre decía que todo me podía, que tú podías conmigo, y que yo a veces, tan solo a veces, podía contigo. Y no voy a poner fechas a nuestra historia, a nuestra payasa historia, porque no somos tan importantes como Cristóbal Colón o como los Reyes Católicos. Creo que es mejor dejarlo en nuestra payasa historia porque por no decírtelo; te lo escribo es más fácil, incluso creo que es lo mejor que se me ha ocurrido, escribirte mis sentimientos... sin fechas... sin relatos bonitos, sin insultos. Solo te escribo por esos días que te importé, y por los que te he dejado de importar. Es mejor dejar por escrito lo que un día fue, y lo que otro día dejó de ser. 
Todo se relaciona, con mis sentimientos, los que yo creía que tú sentías, y lo que dejamos de ser durante meses, incluso años. No sé si fue un adiós o un hasta luego, me conformo con un adiós pero lo que quiera que sea, será. 
No me gusta poner títulos a una mierda de entrada que habla de escribir(te), que habla sobre mí, sobre alguien, sobre unos sentimientos, tanto reales como imaginarios. Debería decir que estoy loca, loca por tener(te), loca por abrazar(te), pero ahora, creo en los imposibles, y tú eres unos de esos imposibles que, nunca volvería a probar; bueno ahora digo eso, de que no volvería a probar ningún imposible pero imaginemosno que sí, que las personas "prohibidas" o las personas "imposibles", son las que traen más dudas.
En serio espero que algún día me veas por la calle y me saludes y me preguntes qué tal me va todo entonces, llegaré a pensar que algún día te importé. 
Te dejo por escrito lo que tal vez, nunca te pude decir. 

martes, 17 de junio de 2014

XXVIII

Me duele el pecho, me duele recordarte, me duele no verte al lado de la cama, me duele que tus 'te quiero' no sean para mí, y que cuando estés 'en línea' tampoco sea para mandarme un audio de buenos días o de buenas noches. Me duele aprender de este maldito error, me duele saber que te voy a perder, que no voy a poder tenerte de nuevo, me duele levantarme cada mañana y no ver un puto mensaje de 'buenos días Nereita'. Y me siento tan débil, tan nadie, siento como una ráfaga de viento me puede, siento como el mundo me dice adiós, y la muerte me dice hola. Maldito dolor, maldita soledad, maldito tus defectos, tus virtudes. Quererte nunca fue fácil, fue fácil cuando llegaste a mi vida y supiste mantenerte siempre a mi lado, fue fácil irte, sin despedidas, sin nada por hablar, sin tú sentirte como una mierda, y yo muriéndome por dentro. 
Me jodía estar así contigo, tan quemada por dentro como por fuera, me jodía que esto tuviera un puto final que no quise, y claro, me equivocaré como siempre, y claro, habrá otros más, pero el tiempo me está matando, y nadie llega y rompe todos mis esquemas, nadie me agarra de la mano y me dice 'aquí estoy'. Tenerte, solo tenerte, es una necesidad que tú no lo sabes bien, no sabes bien lo que es levantarte cada mañana con una sonrisa en la cara porque sé que te tengo, no sabes lo que es querer a alguien, hasta querer sus tonterías. 
Sabes tan poco de mí, sabes poco de lo mucho que te quiero, y solo me evitas, cuando yo te busco, y me buscas,  mientras yo me encuentro.
Dejaré esta entrada a medias, porque no puedo seguir recordándote toda mi vida.

jueves, 12 de junio de 2014

Recuerdos.

Y todo deprisa, todo lento, que si voy rápido es porque puedo, y si voy lento es porque lo necesito, y necesitar, te necesito a ti, con tus tonterías, con tus rayadas, con tus 'te quiero', te necesito; a ti, tanto tus subidas como tus bajadas, y que tu felicidad era la mía, y que compartíamos recuerdos, unos cuantos, los suficientes para saber lo que se podía llegar a querer a una persona. Aprendí a recorrerme cada parte de tu cuerpo, a saberme donde está exactamente todos y cada uno de tus lunares, a aprender nuestros días de memoria, aprendí a quererme; a quererte, y que los ¿imposibles? Son para cobardes. Y sino me equivoco, puedo decir que tú me has enseñado a vivir cada momento, y has echo que mis días tuviesen más sentido de lo que solían tener. Y por ti, por mí, por cada recuerdo, por cada tontería, por bajar las escaleras en caballito, y darte un beso en el ultimo escalón, por morderte la mejilla, y dibujar con mis dedos un corazón en tu espalda, por cada día, por cada hora, por cada mes a tu lado, no fueron los suficientes para demostrarte lo mucho que te quería, ¿no? Y para quererte, tenía que abrazarte cada vez que te veía, y para verte tenía que darte unos de esos besos, que se dan cariñosamente. Para colmo, no olvido ninguno de nuestras tardes, ni ninguno de nuestros abrazos, besos, susurros como el de 'no te vayas, quédate'. Explícame, de que modo o forma llegaste y rompiste todos mis esquemas, dime de que maneras has echo que cambie osea yo, la tía esa que va por la calle riéndose de lo más mínimo, la que sonreía por todo, la que nunca se rayaba por nada y ahora, solo trato de decirle a mi madre que estoy bien, que no he cambiado, que todo va bien. Explícame, por qué sigo así, por qué no puedo estar todos los días bien, por qué me rayo todos los días por las noches y pensé, que todo esto había terminado, que yo me olvidaría como siempre y seguiría con mi vida, con mi royo, y no puedo, nadie me llena, nadie se acerca a ti ni lo más mínimo. Y decidí no volver a llorar, ni una lágrima más, pero siempre me pueden las lágrimas, siempre hay algo que haga que mire para atrás, y pierda todo lo que llevo conseguido y te aseguro, que nadie había conseguido hacerme sentir así. Que locura dedicarte esto, si ni siquiera te lo mereces no te mereces ni lo más mínimo, pero te quiero, te quiero tanto, que al recordarte me duele el pecho, que al sentir una acaricia tuya sobre mi cuello siento escalofríos por verte... y claro, no te creerás ni lo más mínimo escrito aquí pero yo te juro, que te quiero, como a ninguno, como a nadie. 
Ni por ahora... ni para siempre, para unos meses, supongo.

miércoles, 7 de mayo de 2014

XVIII

Si todos los caminos llegan a Roma,¿como se sale de Roma? A veces, pensamos demasiado y sentimos muy poco. Mi abuelo siempre decía, que si alguien quiere seriamente formar parte de tu vida, hará lo imposible por estar en ella, aunque en cierto modo, perdamos entre pantallas el valor de las miradas, olvidando que cuando alguien nos dedica su tiempo, nos esta regalando lo único que no recuperara jamas. Y es que la vida son momentos, ¿sabes? Que ahora estoy aquí, y mañana, mañana no lo se. Así que quería decirte que si alguna vez quieres algo, si quieres algo de verdad, ve por ello sin mirar atrás, mirando al miedo de frente y a los ojos, entregándolo todo y dando el alma, sacando el niño que llevas dentro, ese que cree en los imposibles y que daría la Luna por tocar una estrella. Así que no se que sera de mi mañana, pero este sol siempre va a ser el mismo que el tuyo. Que los amigos, son la familia que elegimos, y yo te elijo a ti, te elijo a ti por ser dueño de las arrugas que tendré en los labios de vieja, y apuesto fuerte por todos estos años a tu lado, por las noches en vela, las fiestas, las risas, los secretos y los amores del pasado. Tus abrazos, así porque si, sin venir a cuento ni tener porque celebrar algo.

Y es que en este tiempo me he dado cuenta, de que los pequeños detalles son los que hacen las grandes cosas. Que tu has hecho infinito mi limite. Así que te doy las gracias por ser la única persona capaz de hacerme llorar riendo. Por aparecer en mi vida con esa sonrisa loca, por ese brillo en los ojos capaz de pelear contra un millón de tsunamis. Así que no, no se donde estaremos dentro de 10 años, ni se como se sale de Roma. No te puedo asegurar nada. Pero te prometo, que pase lo que pase, estés donde estés, voy a acordarme de ti toda la vida, y por eso, mi Luna va a estar siempre contigo. Porque tu, me enseñaste a vivir cada día como el primer día del resto de mi vida. Y eso, eso no lo voy a olvidar nunca.

Te quiero mil, hermana.

miércoles, 23 de abril de 2014

Te echo de menos, o de más.

Te echo de menos, o eso quiero pensar, o no sé, nunca me había imaginado que echar de menos a alguien sería así, tan duro supongo. Te hacían especial todos esos pequeños detalles, esos de cuando no te hablaba, y me hablabas tú, o esos "Buenos días Nereita" tan tuyos, tan especiales, o esos "cariño" que solo me solías decir tú. Simplemente eres tú, en sí, todo te hacía especial, tres meses hablando no lo dice cualquiera, y eso de verte de vez en cuando, de tenerte a milímetros de mi boca, de decirme "para que tengas un buen recuerdo", todo, incluso, tus enfados, tus subidas, tus bajadas, tus rayadas, tus abrazos, tus acaricias, tus besos...
Y es que eso de echarte de menos, nunca fue lo mío, cada día que pasa, todo me recuerda cada vez más a ti, y es que tal vez, seamos parecidos, y rocemos más de vez en cuando, pero siempre demostramos nuestra parte, esa parte cariñosa, mimosa. Y, perderte, ni en mis sueños me lo he imaginado, tenerte, es uno de mis sueños. Pero, vuelve no te alejes más, sabes que te necesito para sobrevivir cada día, sabes que para mí, no has sido uno más, has sido el mejor, puede que siempre te compare, y no te guste, a nadie le guste que le comparen, pero, siempre lo hago para ver como actúas, y para ver las "consecuencias" que trae todo esto. Tú en tus dieciocho, yo en mis catorce, tú para un rato, yo a ratos. Que normalmente no te digo lo mucho que te quiero, pero te quiero, y a veces me cuesta trabajo reconocerlo e decírtelo, no sé, si es por ti o por mi, o por el royo de siempre de perderte. En serio, no sabes lo que me consume estar así, y que no pueda estar cerca tuya, y que no pueda comerte a besos, y que no... y que no pueda valorarte, quererte, sentirte, como nunca lo había hecho. 
Te echo de menos, o de más, pero vuelve, porque solo tú me llenas o me vacías. 
Sabes que normalmente no te lo digo pero, 
                                   Te quiero, y es poco.
"Aquí, ahora y siempre."

lunes, 7 de abril de 2014

Lunes siete.

Todo sería mejor si me diese cuenta de las cosas antes de tiempo, si todo o la mayoría de las cosas me diesen igual, o incluso mejor, no haberte conocido durante tan poco tiempo, porque después de todo, no es que seáis todos igual, ni pollas ni vergas, sino que demostráis ser como los demás, o queréis pareceros todos, poca personalidad, supongo. Y es que si todos valorásemos lo que tenemos cuando lo tenemos, todo sería demasiado perfecto, ¿no? Pero hasta que no perdemos a una persona, no empezamos a valorarla, y después piensas en que has echo mal, y por qué hicestes eso, o aquello. Somos personas, nos equivocamos, aprendemos de los supuestos errores, pero siempre caemos en la misma piedra, siempre nos tropezamos con la misma, e incluso, hasta tropezamos dos, tres, cuatro y cinco veces, no nos damos cuenta, de que quien merece la pena tenerle, es quien estará en todos los tropezones, es quien estará en las buenas y en las malas, es quien te apoyará en todo, siempre valoraremos más a alguien que esté a tu lado a veces, y que en ratos o segundos se convierta en alguien para ti, pero ese alguien, no estará siempre, y lo sabéis. Terminamos algún que otro albúm roto, algunos quedaron en el olvido, otros, los tienes ahí siempre, viviendo foto tras foto con toda esa gente que estuvo ahí. Incluso, me dí cuenta, que las verdaderas amistades son, las que sonríen cuando se mueren por dentro, las que no tienen ni fuerzas para estar bien y te animan a ti, que no te mereces ni la mitad de lo que hacen, pero siguen en pie, y siguen aguantándote, incluso cuando hablabas llorando, que te faltaba oxígeno, y ellos te lo daban.
Tampoco odio admitir, que gritaban mucho, y que, sin querer, llamaban la atención, pero esas personas, incluso en tus golpes bajos, incluso cuando te caías y no querías levantarte estaban ahí. 
Algunos se fueron, otros se quedaron, algunos vienen de buenos, otros de malos. Y puede que me equivoque de personas, de tíos más bien, pero sé que si hoy estoy aquí, y mañana no sale el sol, no te preocupes, dale tiempo al tiempo ya saldrá más de vez en cuando, porque ser sincera aquí, no vale, tienes que ser dura con todos, o esos todos acabaran contigo, no se si me seguís. Y no me doy cuenta de que hago malo, solo sé que cuando hago mal algo, intento rectificarlo, pero ¿sabéis qué? Que con la cabeza bien alta, nadie pasará vergüenza. 
Y venía a hablar sobre amor, sentimientos ect, y he acabado hablando sobre amistad, no sé cómo ni por qué, pero he acabado así.
Y este lunes siete, lo comienzo como otro lunes más, preguntándome si volverás o te irás, preguntándome si regresarás. Tal vez no tuve que decirte hasta mañana, sino hasta siempre. 
"No sé si te he perdido o me he perdido yo." 

lunes, 17 de marzo de 2014

Quiéreme como nunca lo hicistes.

Me encuentro de nuevo, en un nuevo folio, para expresar o decir o hacer algo. Me encuentro aquí, rayada, fijándome en quien es quien, y decidir, de nuevo, sobre recordarte o olvidarte, o las dos cosas, quien sabe. Y hace nada, estaba segura de que me querías, presentía que tú eras mi necesidad, y yo la tuya, pensaba que las demás te daban tanto igual como a mí otros.  ¿Me he equivocado? Es la pregunta que me hago todos los días, esa pregunta, que me raya constantemente y hace que piense bien o mal, pero que me haga pensar de si lo que estoy haciendo, lo hago bien. Me das motivos para comenzar de nuevo sin ti, y motivos para quererte sin miedo, pero están tan igualados, que no sé si son sentimientos correspondidos o son sentimientos equivocados, es que me equivoco tantas veces, que me da igual equivocarme otra vez más.
Es miedo, miedo a quedarme aquí fuera parada, y no saber que hacer. Miedo de, perderte, perderme, perdernos, a veces el miedo puede con tantas cosas... que ya no se si lo hago todo mal. Ya no lo sé, no sé que se me pasa por la cabeza... no sé si es que tengo miedo, o soy una cobarde disfrazada de valiente, aún así, no cambiaría nada de lo que me pasa últimamente, pero necesito salidas, necesito saber si me necesitas, necesito saber que hacer conmigo misma, con mi vida, con mi alrededor, saber manejar esto, que llaman vida.

jueves, 13 de marzo de 2014

Jueves trece.

Y pensar, que hace un año estaba escribiendo sobre paranoias mentales, que me ocurrían, o me imaginaba, o tal vez solo necesitaba expresarme de alguna manera, un royo algo raro, ¿no? Sigo escribiendo, no aquí, pero de alguna forma tendré que sacar todo lo que llevo dentro, ¿no? Papel y boli en mano hermano. He vuelto, al igual que en muchísimas cosas, volví a probar una calada, volví al mismo royo de siempre. Son todos errores, que cometería una y otra vez, ¿errores bonitos? Creedme, he aprendido que lo único bonito que tenemos es la sonrisa, y creo que es lo que más merece la pena. Nadie dijo que una entrada, o algo de esto fuese perfecto, pero si posible. Me equivoco cuando digo que fumar es sano, y cuando digo que una calada más no me hace mal, me equivoco cuando las personas me miran con mala cara por la gente que me junto, y me equivoco en todo, soy la tía más imperfecta que te puedes echar en cara, y de verdad, estoy más que orgullosa de ello. Eso que te pregunten: "¿por qué fumas?" Y te quedes en plan: "fumo para hacerme la guay JAJAJA", pero te calles, y piensas, que es verdad, que por qué fumas, acaso ¿merece la pena? No da ni felicidad, o sí, según para quien sea, a veces pienso que con los pasos tan grandes que quiero dar, cuando tuviera dieciocho, ¿haría lo mismo de siempre? ¿sería una perdida de la vida? o, ¿cómo? Vivimos llenos de errores, a lo mejor fui un error, o vine aquí de verdad por algo. La verdad, ni yo misma me entiendo a veces, escribo cosas sin sentido, hay días en los que estoy más inspiradas que otros, o días que mejor haberme quedado en la cama. Hay días tanto malos como buenos, días regulares, días espectaculares, todo es según sobre tu actitud, o sobre como te sientes, o cosas de esas, supongo. Siempre supongo las cosas, pues no sé, veo que todo es un suponer.
Hoy no es mi día, así que dejo esto, como el principio de mi nuevo blog, y cosas de esas.