viernes, 11 de julio de 2014

Por qué poner títulos a los sentimientos.

Escuchar música clásica para poder escribirte, para decirte de vez en cuando que todo lo que he echo, o he dejado de hacer era por mí, porque después de ser un mar de tormentas, viene el sol... viene la soledad.
Decidí poder escribirte y no decirte que te quiero, ni decirte que sin ti yo no, te escribo a ti, porque sé que no aguantaremos mucho tiempo el uno sin el otro, porque son meses, años, incluso siglos de eternidad a tu lado. Llamame ilusa o enamoradiza, pero te puedo decir que me enganché a  ti. Ni que fueras una droga, podrías serlo tal vez. No quise despedirme, odio las putas despedidas, odio decir un adiós porque me duele que te hayas ido, que nos separemos sin más, sin decir quien quiere más a quien, (está claro que yo eh). Siempre me habían sobrado motivos para volver a tu lado, para recordarte que estoy aquí, que siempre volvería. Bueno, hasta hace un rato, que de nuevo discutí con mis amigas por ti, porque dicen que estoy perdiendo la cabeza por ti, que últimamente soy un mar de lágrimas, y siempre quiero estar sola, fumar sola, pasear sola, ver todo sola. Nunca imaginé que no tenerte; sería perderme... y que claro, siempre decía que todo me podía, que tú podías conmigo, y que yo a veces, tan solo a veces, podía contigo. Y no voy a poner fechas a nuestra historia, a nuestra payasa historia, porque no somos tan importantes como Cristóbal Colón o como los Reyes Católicos. Creo que es mejor dejarlo en nuestra payasa historia porque por no decírtelo; te lo escribo es más fácil, incluso creo que es lo mejor que se me ha ocurrido, escribirte mis sentimientos... sin fechas... sin relatos bonitos, sin insultos. Solo te escribo por esos días que te importé, y por los que te he dejado de importar. Es mejor dejar por escrito lo que un día fue, y lo que otro día dejó de ser. 
Todo se relaciona, con mis sentimientos, los que yo creía que tú sentías, y lo que dejamos de ser durante meses, incluso años. No sé si fue un adiós o un hasta luego, me conformo con un adiós pero lo que quiera que sea, será. 
No me gusta poner títulos a una mierda de entrada que habla de escribir(te), que habla sobre mí, sobre alguien, sobre unos sentimientos, tanto reales como imaginarios. Debería decir que estoy loca, loca por tener(te), loca por abrazar(te), pero ahora, creo en los imposibles, y tú eres unos de esos imposibles que, nunca volvería a probar; bueno ahora digo eso, de que no volvería a probar ningún imposible pero imaginemosno que sí, que las personas "prohibidas" o las personas "imposibles", son las que traen más dudas.
En serio espero que algún día me veas por la calle y me saludes y me preguntes qué tal me va todo entonces, llegaré a pensar que algún día te importé. 
Te dejo por escrito lo que tal vez, nunca te pude decir. 

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