domingo, 22 de julio de 2012

Él amor es ciego, y el final es triste.

Recuerdo, todas esas veces que te decia 'te quiero' y tenía que escuchar un 'yo no'. No me hacía daño ese 'yo no' ni tampoco tus te quieros de mentiras. Vale, lo sé era un poco pesada, y sí me ignorabas era por mi bien, pero sabiendo mentiras y temiendo verdades, era lo habitual. Uno del mayor error que pudiste cometer fue decirme todas esas mentiras a la espada, no me rallé por tus tonterías, sabía que tarde o temprano lo dirías, me dí cuenta, de que la verdad no dolía, las mentiras mucho más. Algo de mi dijo:ya no más' y así hice, te deje de hablar como tanto querías y anelabas, lo llevo bastante bien , ya no me haces falta, ya no me tiro noches llorando por ti, ya no sufro, ya soy feliz. Me cegué con tú amor, pero me dí cuenta, que tarde o temprano tendría que abrir los ojos y darme cuenta que me ignorabas y que según tú era por mí bien. Me has fallado, me has echo sufrir como nada, y ahora mirate al puto espejo, y pregúntate por qué coño me hiciste esto. Lo tengo asimilado soy más feliz sin ti, puedo serlo, te quiero, pero ya no siento lo de siempre. Pero sabes ¿qué? Me enseñaron que el amor es ciego y el final es triste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario