lunes, 25 de marzo de 2013

21 guns.

Olvidar todo de un disparo, saber responder todas esas preguntas, amar o desamar a destiempo. Te repites, sigues, te repites. Ahora, mírame y dispara. No tengas miedo, no sentiré dolor, suficiente daño he pasado por esta vida. ¿Sigues sin entenderlo? ¡Aprende! Aprende a valorarte, aprende a ignorar, a amar, a sentir; de verdad. Pocas veces he pensado que todo iba bien, todo es retrasadamente mal. Necesito vivir de verdad, amar, necesito pensar que todo va bien, por eso, dispara, sin miedo, no te diré que no, no diré nada, solo deja que sufra. ¿Sabes lo qué más duele? Que después de todo, después de cada grito, mensaje, o llamada, le sigo queriendo. Es absurdo, no sé por qué tengo que sentir esto por él.
¿Sabes lo qué duele ignorar? O, ¿lo que duele tener el suficiente orgullo? Joder, ¡venga ya! Necesito que dispares, no quiero seguir aquí, no quiero seguir viviendo. ¿Controlar? ¿Él qué? ¿Mi vida? Eso, eso no lo puedo controlar, que la vida siga, que yo me paro en un instante.
Entiendelo, tienes derecho a disparar, te doy el suficiente permiso para que dispares, pero, hazlo rápido, así no sentiré dolor. Joder, teniendo veintiuna pistolas, y ¿no disparas? ¿Por qué? Joder, ¡dispara! Sin miedo, solo dale al gatillo, no le des tantas vuelta, no sufriré más, te lo prometo.
21 Guns.

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